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Estás llamado a cantar, no a que te escuchen

Caminando por un parque bogotano, (hablando de eso, estamos como familia en Bogotá hasta la primera semana de octubre) escuché el cantar de un ave amplificado por la copa del árbol en que se había posado. Era impresionante el sonido de su cantar, tal vez porque cerca, había un canal de aguas con muros de concreto, pero parecía haber tenido un “PICÓ” al estilo consteño* (un parlante de sonido tamaño Goliat) . Cantó por un buen tiempo allí, y me vino la duda: ¿será que como ave puede identificar dónde posarse para que su canto suene más fuerte? O ¿habrá sido solo una buena casualidad el posarse allí para ser oída?

Unos minutos después, la vi volar a otra rama mucho más baja, en la que, mirando al cielo, cantaba la misma melodía, que ya no sonaba igual de fuerte. No volvió a la misma rama grande; pude intuir que lo que le importaba no era ser oída, sino cantar cualquiera fuera la rama, el volumen o el público.

Al venir a Bogotá pensamos en cantar acerca de la historia de la Iglesia en Colombia, ser oídos por algunas iglesias, o ser invitados tal vez a algunos espacios de historia de la iglesia, o en hacer visible el trabajo que hemos realizado. Nos sobrevino un baldado de agua con dos realidades muy fuertes:

  1. Nuestro amigo Mike de Misión Carpathia, un amigo muy querido para la serie, sufrió una hemorragia cerebral. Junto a él habíamos pensado en hacer ruido en la rama más alta, pero no pasó. Nos enfrentamos a una realidad más grande que nosotros mismos.
  2. Muchas iglesias con las que nos contactamos no abrieron sus espacios para visibilizar la serie, ya fuera por otras actividades, tiempo o un desinterés en el tema; desconocemos las razones.

El Señor en todo esto viene una vez más, con su voz apacible a decirme al oído: “Estás llamada a cantar, no a que te escuchen”. ¿Es esta una frase de auto superación? ¿Una frase contra la ambición del ego? ¿Un suspiro desesperanzado?

Entendí que como dice la Palabra: “cada día tiene su propio afán” y que “no por mucho esforzarme haré que crezca así sea un centímetro”. Entendí que la ansiedad por ser escuchada no provenía necesariamente de quién ha dicho: “no se preocupen por nada”. Pude apreciar el cantar de esta ave en el máximo y el mínimo, y su alegría al cantar cualquiera fuera su plataforma.

Esto no me ha quitado del todo la ansiedad, pero me hace entender que se trata de continuar, de perseverar, de seguir dando lora así sea desde la rama más cortica, narrando historias en las que Dios hace brillar su carácter, su misión, su amor eterno por la humanidad. Historias colombianas, con tinte latinoamericano, tinte campesino, local, indígena. Historias desconocidas pero vitales para lo que es hoy la iglesia cristiana en Colombia.

Y ya que llegaron hasta aquí en la lectura, les contamos que terminamos grabaciones del capítulo 4 de la serie “El Carmelo”. Estamos en proceso de edición y proyectamos lanzarlo en diciembre del 2023. Te agradecemos seguir orando por nosotros, por sabiduría para editar, por los recursos para nuestro sostenimiento y por Mike, nuestro amigo, para que el Señor obre un milagro y lo veamos cantando de nuevo.

Seguimos cantando, ahí perdonarán, pero seguiremos cantando.

Un abrazo amigos del ministerio. Gracias por leernos, apoyarnos y acompañarnos.

Estreno Capítulo 4 El Carmelo

Para nosotros es una alegría contarte que la serie Los del Camino estrena un nuevo capítulo!!!!!

Aquí puedes ver el trailer:

Queremos invitarte al estreno de manera virtual este jueves 13 de marzo a las 7:30 pm hora Colombia.

Allí podrás ver el capítulo completo, compartir con los productores de la serie y dialogar con invitados especiales.

Inscríbete para recibir el link de conexión:

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Viviendo en misión

Hola amigos del ministerio, gracias por tomar algunos minutos para leernos.

Haciendo un scroll de nuestras fotos de este mes de octubre, vemos un abanico variado de personas, momentos, trabajos, lugares e historias. Y así se vive la misión aquí en este lugar del mundo en el que Dios nos permite vivir. Vale la pena servir al Señor.

La misión se ve muchas veces como una oficina, dos personas sentadas frente al computador, editando videos. Este mes tuvimos la fortuna de colaborar con BITE Project en la edición de 3 videos acerca de la historia de la iglesia evangélica en el Sur de España. ¡Todo un sueño! Aprendimos un montón y nos animamos a seguir trabajando para dejar un legado audiovisual a la iglesia Hispanoamericana.

Otras veces, la misión se ve como una familia de guías turísticos. En estos días nos visitaron varias personas, a las que acogemos con cariño, como hermanos, y a quienes les hemos dado un pequeño paseito por Valledupar compartiendo las luchas y victorias en el servicio al Señor y testimonios de un Dios de imposibles.

En ocasiones la misión parece una familia viajera, conociendo nuevas culturas, nuevos lugares, haciendo talleres, llevando apoyo a las comunidades, andando las trochas etc. Este mes fuimos a un colegio Arhuaco en Ikawa, llevando algunos kits de salud oral y talleres de lectura. Estamos abriendo puertas para seguir compartiendo a Jesús allí.

La misión también se ve muchas veces como acompañantes de familias en sus necesidades médicas, visitándolas y orando con ellas. Les pedimos en especial, que oren por la familia Aguilar. (Fueron nuestras vecinas en los milagros ¿recuerdan?) Son de Venezuela, viven aquí en Valledupar en una situación difícil de cáncer y opresión espiritual.

Oren para que el poder liberador del Señor rompa cadenas y les permita nacer de nuevo como familia.

Y bueno, en todo esto, hemos visto a una iglesia viva, vibrante, sencilla, fuerte. Hemos visto también una iglesia que sufre, que tiene muchas luchas y resiste en el poder del Espíritu. Hemos podido ver que somos frágiles y que necesitamos de otros y otros necesitan de nosotros para seguir a Jesús. Hemos entendido que dependemos hoy más que nunca de la gracia del Señor, de su cuidado, de su disciplina, de su consejo para caminar.

Sigamos todos siendo iglesia, siendo misioneros del Señor.

Un abrazo.

¡Un saludo desde Colombia!

Muy buenas tardes amigos Chilenos. Somos la familia Narváez Delgadillo. Les saludamos con mucho cariño desde Colombia, confiando en el cuidado y fortaleza del Señor para cada uno de ustedes.

Seguramente nos recuerdan, ya que hicimos parte activa del movimiento universitario cristiano Ucu en Colombia. Angélica participó en el año 2010 en una capacitación de Experimento Marcos junto a algunos de ustedes, en la finca de Temuco, proyecto que se realizó también en el ECUA Perú del año 2012.

Hoy 2024, somos misioneros en Valledupar Colombia, creando y formando a creadores de contenido (audiovisual y literario) para conectar a la misión rural e indígena, con la iglesia urbana. Esto lo hacemos principalmente a través de la Serie Los del Camino (https://youtube.com/@seriedocumentallosdelcamino), un proyecto que aporta a la innovación misionera a través de documentales que narran las memorias de los pioneros del evangelio, y algunas de las misiones actuales.

Esta misión implica muchos viajes, entrevistas y visitas a las comunidades rurales, por lo que Dios nos regaló un carro viajero, al que llamamos “El Burbujo”. Es un Daihatsu Charade G10 de 1980. Aquí en Colombia este modelo es casi único, hay muy pocas unidades y por lo tanto, no hay repuestos. En Chile este auto fue más común, por lo que hemos encontrado varios repuestos que sí venden allá. 

Actualmente el carro está necesitando un cambio urgente de amortiguadores, ya que con tanto movimiento y tantos años, están muy dañados. 

Por eso les enviamos esta cartica a nuestros amigos chilenos, para pedirles su apoyo para comprar los amortiguadores

El costo total serían:  $135.980 pesos chilenos. 

Nuestro amigo Juan Guillermo Ochoa, pastor presbiteriano en Chile, nos va a apoyar con la recolección de los fondos en su cuenta y la compra de los amortiguadores en Chile. Si puedes apoyarnos con recursos para esta compra, puedes hacerlo a esta cuenta:

Banco de Chile. Cuenta Vista 00-000-76222-58

Juan Ochoa. 25.221.512-3. juan.pascagaza@gmail.com

Les agradecemos mucho su aporte a nosotros como familia, a esta misión que el Señor nos ha encomendado y a la iglesia colombiana. 

Si tienen pensado venir a Colombia, no duden en contactarnos, aquí los recibiremos con mucho cariño.

Muchas bendiciones.

El Burbujo, es más que un carro

¡Quiero que el Burbujo siga rondando!

Haz clic en el botón Donar para acceder al portal PSE y realizar tu aporte a la Fundación Comunidad Viva, aliado de la serie. No olvides incluir en el concepto: Los Narváez-Burbujo.

También puedes enviar el comprobante a finanzas@fundacioncomunidadviva.com. ¡Cada donación cuenta! ¡Gracias por tu apoyo!

El Burbujo es un Dihatsu Charade G10 modelo 80. Un carro japonés que se vendió bastante por su resistencia y ahorro de gasolina. Lo bautizamos el Burbujo, porque tiene, como algo único y especial, dos ventanas redondas en la parte trasera en forma de burbuja.

Lo compramos de manos de una familia misionera, los Morillo Morgan, y desde el año 2016, ha seguido con su legado misionero, ya un poco más allá de las fronteras de Bogotá.

Desde que lo tenemos ha andado más de 50.000 Kilómetros y nos acompaña a bastantes lugares, en especial, a iglesias rurales e indígenas. Cuando visitamos, el Burbujo va, cuando hacemos un estudio bíblico en una casa rural, el Burbujo nos acompaña. Cuando vamos a hacer un cine foro en otra ciudad o municipio, el Burbujo no se queda atrás.

Es una herramienta muy útil en la misión, un misionero más para el avance del Reino de Dios.

Te agradecemos mucho tu aporte, tu apoyo y tu respuesta.

Muchas bendiciones.

¿Y qué después del milagro?

¿Qué pasa después de que recibes un milagro?

Mucho tiempo estuvimos pidiéndolo, buscándolo, orando por él y cuando viene y está en tus manos, no te lo crees y entiendes que más que un deseo cumplido, es un propósito del Señor.

El 8 de Abril llegó a nuestra casa en Valledupar una caja, y en ella muchos años de oraciones contenidas, de deseos frustrados, de esperanzas. Evidentemente era algo material, llegó a nuestra casa un computador nuevo, de última generación para edición y gráficos. ¡Un milagro! Si, un milagro y un propósito. 

Este milagro es obra de nuestro Dios, a Él sea la gloria, Él escuchó nuestras peticiones y quejas, Él nos acompañó en la necesidad y la frustración, y Él nos permitió permanecer en Su propósito hasta mover el corazón de las personas que lo hicieron material. 

Analizamos este milagro y queremos darles un testimonio de cómo vimos obrar al Señor a través de su Iglesia para cumplir Sus propósitos eternos.

Por nuestra parte: Oramos y permanecimos. Permanecimos haciendo alharaca, es decir, pidiendo, contando, hablando del tema, haciendo un video y otro y otro. La oración fue nuestra fortaleza en medio de la necesidad, entendiendo que nuestro Padre no contenía Su bendición por tacaño, o porque no pudiera hacerlo, sino que necesitaba preparar nuestros corazones, mostrarnos nuestras verdaderas intenciones y fortalecernos para poder permanecer, que ha sido uno de los retos más grandes en todo esto. 

Por parte de nuestra iglesia en Bogotá: Jorge y Ginny Enciso fueron movidos por el Señor a contarle a personas que conocían, en el ámbito de las misiones, acerca de la serie Los del Camino y de nosotros como familia. No fue un tío rico el que decidió donar el computador, fue una idea que sigue en construcción, de misión y trabajo colaborativo. Jorge nos propuso compartir de manera más intrépida, al estilo de hechos de los apóstoles:

Todos los creyentes permanecían unidos y compartían sus bienes. Vendían lo que tenían y repartían el dinero entre los que estaban necesitados. 

Hechos 2:44-45.

¿Y si hacemos un fondo común? ¿Y si compartimos de verdad? Para el que tiene la necesidad, la idea suena genial, porque otros tendrán que poner el capital semilla; pero para el que tiene más, es un reto de dependencia del Señor y de apoyar a otros, de compartir contactos, de buscar y animar a conseguir nuevos recursos y nuevas oportunidades para financiar la misión. 

Jorge Enciso, la Fundación Comunidad Viva (@Fundacion comunidad viva) y Circodelico (@circodelicoeduca) realizaron en diciembre una campaña de manera conjunta entre las organizaciones y amigos, para recaudar fondos para proyectos y necesidades de los ministerios. Muchas personas, familias e iglesias se motivaron a dar. Parte de estos fondos recaudados, luego de un proceso de consulta rápida, se destinaron a la compra del computador.

Ahora nosotros también tenemos la manera de compartir, ya no estamos en necesidad, ahora tenemos la semilla para trabajar con más eficiencia, y poder dar también a otros y a este fondo común que es para ese propósito.

El milagro entonces está ocurriendo, y no es tener un computador; el milagro en realidad es compartir lo que tenemos a la manera de la iglesia primitiva. El milagro es que el Señor sea quien disponga de lo que nos da, que la propiedad de las cosas que creemos tener, regrese  a manos del Señor, que mueve, da y suple a quienes le oran y confían en Él, que moviliza al que produce a dar con alegría y que multiplica cada recurso para ser usado en Su Reino eterno. ¡Qué gran milagro!

Ahora ¿qué pasó después de que recibimos este milagro?

Hay gratitud en nuestros corazones.

Hay un deseo de seguir compartiendo y apoyando a otros en sus necesidades.

Hay una responsabilidad de servir al Señor con diligencia y amor.

Hay una fe creciente.

Nos ha rendido mucho más el tiempo en edición.

Retomamos la edición del capítulo 4 El Carmelo.

Estamos a punto de terminar un video de Caminantes para el mes de mayo.

Y claro, este fondo común sigue buscando maneras de financiar proyectos para el Reino del Señor, a partir de la colaboración. Por eso, si en ti nace hacer una ofrenda para este fondo común, que será reinvertido en nuevas formas de servicio, hazlo en este link:

https://www.zonapagos.com/t_Fundacioncomunidadviva

(En concepto, puedes escribir: Fondo Común)

Gracias por leernos y respondernos. 

El Señor está en control.

Lo que nace cuando no nacemos

Últimamente habíamos compartido muy buenas noticias: trabajo, proyectos, servicio. Pensábamos compartirles al iniciar el 2024 una muy buena noticia, pero en vez de eso, escribimos esta reflexión muy íntima frente a la pérdida de un bebé que estuvimos esperando:

«Levanto la vista a un techo blanco frío y mientras defino cómo llegué hasta ahí, duermo y despierto de nuevo para levantar la vista hacia otro techo blanco frío, dándole gracias a Dios por despertar viva y queriendo un abrazo de mi hijo Samuel.

No pude oler nada. Estaban trapeando con cloro y yo solo sentía en la nariz el seco aire acondicionado.

¡Qué paradoja que después de perder a un bebé, seas atendido en el área de partos, donde escuchas el llanto menudito y ronco de un bebé recién nacido!

No nacimos de nuevo, no nació un hermanito para Samuel, pero algo nació; gratitud, un profundo amor por mi familia, la conciencia del valor de la vida y lo que cuesta.

El Dios que gobierna los tiempos y sopla vida en la nariz humana frenó su soplo. No fue esta vez.

No es retórico un gracias cuando sientes que pierdes lo que das por hecho.

El gracias no es retórico cuando el dolor toca a la puerta y el Señor te entrega su paz.

Gracias no es retórico cuando recuerdas lo que tienes y lo hermoso que es.

Te tenemos con nosotros Jesús.

Gracias».

Empezó el 2024 en el hospital, empezó en recuperación, pero estamos bien porque Jesús está.

Les contamos esto, porque es bueno saber que todos pasamos por momentos difíciles, que no estamos exentos, por decirnos misioneros, por decir que servimos a Dios, de la debilidad humana y de las aflicciones que el mundo trae.

Compartimos esta reflexión, porque si compartimos lo bueno, las sonrisas y cosas lindas, también debemos hacerlo con las malas horas.

Gracias por leer, orar y acompañarnos.

Experimento VENEZUELA

Es todo un descubrimiento lo que sucede cuando estás disponible. Disponible para lo que viene, disponible para hablar, para servir, para viajar, para lo que haya que hacer. No es andar sin plan por la vida, más bien el plan es ese, que Dios cree el plan y estar sin tanto plan
para poder hacer Su plan.

En ese devenir, surgió una invitación: Venezuela-Experimento Marcos.

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De nuestra iglesia en Bogotá (Comunidad Viva), surgió este viaje a visitar a una comunidad de fe naciente en Venezuela, pero no solo a visitar, sino a hacer un proyecto llamado Experimento Marcos. Algunos tal vez lo han escuchado, pero no es más que, con un equipo de 15 personas, actuar todo el evangelio de Marcos en 90 minutos. Fue de Unidad Cristiana
Universitaria en el año 2012, que me enviaron a Chile a capacitarme para
dirigir esta experiencia.

¡Hace 11 años!

Me costó, no puedo decir que no, volver a sentarme, leer y retomar, pero fue un plan de Dios que nos maravilló. Solo el hecho de ver a 15 personas leyendo por su propia cuenta el evangelio de Marcos, memorizando la estructura, recordando las palabras exactas de Jesús y actuando cada uno de los personajes; hizo que todo eso valiera la pena.

Venezuela, un lugar con tantos estigmas, preconceptos;
un lugar del que llegan migrantes constantes a muchos países; un lugar hermoso, sufriente, anhelante de liberación. Nuestra experiencia así de paso, fue interesante. Llegamos a la frontera en Cúcuta (entre Colombia y Venezuela), pasamos tranquilamente por migración y entramos al país. La primera impresión: volvimos a los años 2000. Terminales de buses llenos de personas con grandes paquetes, buses sin wifi ni opción de carga, taxis y buses clásicos, olor a gasolina pura.

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Andamos desde San Antonio de Táchira hasta los Teques, estuvimos de viaje por más de 24 horas, nos subimos a 3 buses diferentes, y pasamos como mínimo 8 “Alcabalas”, retenes del ejército, la policía, migración etc. Percepción: parece estar en guerra, una policía que sospecha de su propia gente, que la requisa, la revisa hasta la saciedad, pero no para protegerla, sino para sacar de ella hasta la última gota de pesos, bolívares o dólares que lleven de más. Doloroso y entendible el querer salir; también entendible el querer quedarse y luchar.

Llegamos a un hogar de niños y niñas en situación de orfandad, Dios sigue tejiendo nuestros caminos con los caminos de los que no tienen a sus padres. Allí, en una casa campestre que Dios les dio a los directores de este hogar, descansamos y encontramos un refugio en el que nada faltaba. Como en una especie de retiro, conocimos a la gente, a las personas valientes que se han quedado y encuentran la manera de vivir, de reparar lo que se daña, de encontrar en medio de toda la incertidumbre y de un gobierno inestable, una comunidad para surgir.

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Visitamos Caracas, otra cara de la moneda, creo que si solo hubiéramos llegado en avión de Bogotá a Caracas, tendríamos otra percepción del país. Grandes supermercados, restaurantes, salones de uñas y peluquería, café bar, dolarizado, gente bailando en las plazas. Compramos una gorra del equipo de baseball de Venezuela por 8 dólares, un buen precio. Volvimos a la casa hogar confundidos, pensando en las entrañas de estos contrastes.

La última parada era la más anhelada, llegar al pueblo donde surgió la comunidad de fe y donde se desarrolló. Otro contraste, el pueblo era llamado Tocorón, en honor a la cárcel que estaba allí, hogar del cabecilla del “Tren de Aragua”, organización criminal que dirigía los destinos de la población. Justo unas semanas antes de viajar, la cárcel fue tomada por el ejército y clausurada. El pueblo quedó sin ley y sin verdugo, pero con la Iglesia de Cristo allí orando. En ese lugar era la boda de Francys y Pedro, la pareja que años atrás conoció a Cristo en Bogotá, cuando su hija estuvo enferma y fue Jorge y la iglesia Comunidad viva, quienes abrieron el corazón para estar disponibles a los planes de Jesús con ellos.

Se casaron, yo canté, Samuel durmió y Andrés grabó.

Conocimos el pueblo, sus calles, vimos la necesidad, la fortaleza, vimos la escasez
y la gran riqueza de estar juntos. Conocimos a las familias de ellos, sus realidades, de las que tanto hablaban por zoom. Oramos, cantamos, comimos y comimos y comimos.

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La comunidad de fe allí, luego de haber vivido Experimento Marcos y nuestra visita, sentimos que se fortaleció, que el plan del Señor era darles ánimo y las Palabras de Jesús para afrontar los retos que tienen en su contexto. Vimos que el plan de Dios con nosotros era que volviéramos a leer el evangelio, es extraño pero podemos estar tan cerca del discurso de Jesús y olvidarlo. Lo leímos con ojos nuevos y en mi caso, puedo decir que entendí el poder de solo compartir las palabras que dijo Jesús y el amor con el que nos mira, y cómo solo eso, lo cambia todo para una vida, una familia y una comunidad.

Últimamente he entendido que no son solo proyectos lo que hacemos, si oramos para estar disponibles para el Señor, se convierten en propósitos. Para el mundo, es locura no tener todo agendado y planeado, para nosotros es la manera en que conectamos con el sentir del Espíritu en este mundo tan necesitado. Somos muy afortunados al ser invitados a cada uno de estos propósitos.

 

NOTICIAS NOVIEMBRE:

En noviembre, participaremos en un encuentro Latinoamericano en Rionegro
Antioquia, de EMDC (Escrituras, medios, difusión y comunidad) https://espemdc.net/ una comunidad de personas y organizaciones que trabajan con medios de comunicación y la Palabra de Dios.
Nos invitaron para compartir nuestra experiencia con la serie Los del Camino, y
a dictar un taller acerca de la producción de documentales de bajo presupuesto.
Les pedimos orar por nosotros y si les es posible, apoyarnos con recursos para el
viaje hasta allí. De este encuentro, esperamos conectar con personas interesadas en contar historias de cómo el evangelio ha llegado a Latinoamérica desde el tono local, indígena y propio.

Gracias por leernos.


 

CONOCIENDO EL CARMELO

MARZO 2023

Esta historia no inicia con una trocha, o con una llamada, o una entrevista. Inicia hace 74 años con unos “gringos” (europeos y canadienses) llevando biblias en un tráiler por todo el Caribe colombiano, un tráiler hecho a mano, de aluminio, estilo nave espacial casera. La violencia bi-partidista antes de los 50`s los lleva a treparse a las montañas de la Sierra Nevada en busca de un rinconcito donde se pudiera leer y estudiar la Biblia sin ser apedreado o encarcelado por el gobierno católico. Así nació El Carmelo, un Instituto Bíblico montañero, en San Pedro de la Sierra, con un fruto impresionante, en vidas y en comunidades de fe en este territorio.

Esta historia la conocí primero por Patricia Stendhal y otros “gringos” trepados en avioneta hasta el territorio de los indígenas Kogui; quienes, mientras cumplían con su misión, llevaban a sus hijos a un colegio en El Carmelo, allí mismo. Aunque me llamaba la atención la historia, pensé poco probable poder ir allí, poder conocer ese lugar.

Hoy, en el 2023, recordamos esos 4 días en El Carmelo y parecen mentira. Estuvimos allí, dos horas en subida desde Ciénaga, nos quedamos en la Casona, la casa donde funcionó ese colegio para hijos de misioneros, comimos en el comedor donde tantos pastores fueron formados, tomamos café trillado allí mismo, de los mismos cafetales que financiaron la obra misionera por la región y caminamos por donde la retro excavadora hace más de 60 años trazó camino.

¿Pero cómo llegamos allá? Por puertas pequeñas que cruzamos sin saber lo que había más adelante. Primero, el pastor Darli Toncel, nuestro hospedador en Valledupar, nos habló de la historia de IBM (Iglesias Bíblicas Misioneras) y sus pastores ancianos, con mucha historia y memoria de la obra del Señor en este territorio. Las palabras a veces se las llevaba el viento, ¿cómo poder conectar con ellos?

Fuimos a la casa del pastor Chema, un abuelito de 90 y tantos años. Nos cuenta de nombres que no conocemos, nos cuenta de una bota enterrada en el camino hacia El Carmelo, mientras su esposa da a luz a su segunda hija. El Carmelo, una vez más aparece en escena. Viene la celebración de los 80 años de la misión IBM, sería bueno ir, ¿será posible? Una llamada, ¿pueden hacer unas entrevistas para el aniversario de la IBM y acompañarnos al evento? Será en la finca El Carmelo. ¡El Carmelo!.

Esas son las conexiones que llamamos divinas, porque no las buscamos y aunque las buscáramos, no las lograríamos. Es ese Espíritu Santo obrando su plan, queriendo contar Su historia. Lo hermoso y lo más duro es dejarse llevar al lugar correcto, en el tiempo correcto.

Por eso mismo, queremos anunciar amigos queridos de la Serie Los del Camino, que, en manos de Dios, la historia del Instituto Bíblico El Carmelo y los primeros misioneros allí, será el capítulo 4 de la serie. Tal vez por esto y por más razones, el Señor nos trajo hasta Valledupar. Les pedimos estar orando por nosotros, por esta investigación, por nuestro presupuesto, por nuestra salud como familia, porque narrar esta historia sea posible de la mejor manera.

A continuación, les compartimos algunos testimonios que grabamos y editamos para el evento de los 80 años de IBM: