Estás llamado a cantar, no a que te escuchen

Caminando por un parque bogotano, (hablando de eso, estamos como familia en Bogotá hasta la primera semana de octubre) escuché el cantar de un ave amplificado por la copa del árbol en que se había posado. Era impresionante el sonido de su cantar, tal vez porque cerca, había un canal de aguas con muros de concreto, pero parecía haber tenido un “PICÓ” al estilo consteño* (un parlante de sonido tamaño Goliat) . Cantó por un buen tiempo allí, y me vino la duda: ¿será que como ave puede identificar dónde posarse para que su canto suene más fuerte? O ¿habrá sido solo una buena casualidad el posarse allí para ser oída?

Unos minutos después, la vi volar a otra rama mucho más baja, en la que, mirando al cielo, cantaba la misma melodía, que ya no sonaba igual de fuerte. No volvió a la misma rama grande; pude intuir que lo que le importaba no era ser oída, sino cantar cualquiera fuera la rama, el volumen o el público.

Al venir a Bogotá pensamos en cantar acerca de la historia de la Iglesia en Colombia, ser oídos por algunas iglesias, o ser invitados tal vez a algunos espacios de historia de la iglesia, o en hacer visible el trabajo que hemos realizado. Nos sobrevino un baldado de agua con dos realidades muy fuertes:

  1. Nuestro amigo Mike de Misión Carpathia, un amigo muy querido para la serie, sufrió una hemorragia cerebral. Junto a él habíamos pensado en hacer ruido en la rama más alta, pero no pasó. Nos enfrentamos a una realidad más grande que nosotros mismos.
  2. Muchas iglesias con las que nos contactamos no abrieron sus espacios para visibilizar la serie, ya fuera por otras actividades, tiempo o un desinterés en el tema; desconocemos las razones.

El Señor en todo esto viene una vez más, con su voz apacible a decirme al oído: “Estás llamada a cantar, no a que te escuchen”. ¿Es esta una frase de auto superación? ¿Una frase contra la ambición del ego? ¿Un suspiro desesperanzado?

Entendí que como dice la Palabra: “cada día tiene su propio afán” y que “no por mucho esforzarme haré que crezca así sea un centímetro”. Entendí que la ansiedad por ser escuchada no provenía necesariamente de quién ha dicho: “no se preocupen por nada”. Pude apreciar el cantar de esta ave en el máximo y el mínimo, y su alegría al cantar cualquiera fuera su plataforma.

Esto no me ha quitado del todo la ansiedad, pero me hace entender que se trata de continuar, de perseverar, de seguir dando lora así sea desde la rama más cortica, narrando historias en las que Dios hace brillar su carácter, su misión, su amor eterno por la humanidad. Historias colombianas, con tinte latinoamericano, tinte campesino, local, indígena. Historias desconocidas pero vitales para lo que es hoy la iglesia cristiana en Colombia.

Y ya que llegaron hasta aquí en la lectura, les contamos que terminamos grabaciones del capítulo 4 de la serie “El Carmelo”. Estamos en proceso de edición y proyectamos lanzarlo en diciembre del 2023. Te agradecemos seguir orando por nosotros, por sabiduría para editar, por los recursos para nuestro sostenimiento y por Mike, nuestro amigo, para que el Señor obre un milagro y lo veamos cantando de nuevo.

Seguimos cantando, ahí perdonarán, pero seguiremos cantando.

Un abrazo amigos del ministerio. Gracias por leernos, apoyarnos y acompañarnos.

Publicado por serielosdelcamino

Serie documental "Los del Camino"

Un comentario en “Estás llamado a cantar, no a que te escuchen

  1. Benditos son los pies de los que anuncian los testimonios de la obra de Jesús en vidas y comunidades. Estaremos orando por este trabajo de edicion y por el sostenimiento de sus vidas. Por Mike, su vida en manos del Señor. Por su fe y fortaleza en todo tiempo, aún cantando sin auditorio. Dando gloria a Dios y estando siempre gosozos!! Reciban mi abrazo hermanos queridos y mi ofrenda de.amor.

    Me gusta

Replica a Olga Villamarin Cancelar la respuesta